Si ellos van a ir al cielo, yo puedo ir al infierno.

Hola, soy una chica rubia de 19 años que lleva velo. Cuando tenía 14 años, asistí a un curso para aprender el Corán voluntariamente  y al final del curso, llevaba un hiyab. No entendí cómo sucedió, fue muy rápido. Mi madre es una mujer con hiyab, mi padre no es religioso, al igual que mi hermano. Mi madre solía decir que me veo mejor con velo y le creí. También creí que mi pelo era feo. Después de que comencé a llevar velo, mi familia confiaba más en mí y estaban muy orgullosos de mí. Por lo tanto, podría decirles fácilmente cuándo tenía novio. Aunque no conocían a mi novio, decían «Esta persona importante en tu vida probablemente sea como tú». Pensaron que estaba bien, pero no, nunca estuve bien. Mi novio era religioso, siempre me decía que puedo ser feliz sin ir a la universidad. Debido a que todos en nuestra familia tienen educación, mi familia me pidió que estudiara en una universidad. En mi escuela secundaria que siempre enseñan religión, decían cosas como ‘Si una mujer usa jeans ajustados, es una ***’. No entendí por qué. No pertenezco a su mundo. Si ellos van a ir al cielo, yo puedo ir al infierno. Mi novio no me tomó de la mano, me dijo que está prohibido por la religión. El día después de que bebí alcohol por primera vez, fue una pesadilla. Ahora sé que no pertenezco a nadie ni a ningún lugar, también lo acepté. Todo lo que quiero es liberar mi cabello al viento cuando vaya a la universidad. No quiero ir a su cielo por la fuerza.

Estamos aquí y lucharemos por siempre. Queridas mujeres, ¡viva nuestra lucha!

Traductor: abejita

(Imagen: Helena Perez Garcia)

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